GÉNERO:
Construcción social histórica y cultural de los seres humanos en función de su sexo desde su nacimiento. Es flexible y varía con los factores culturales, sociales, políticos y económicos.
Frecuentemente se confunde sexo y género cuando si bien el sexo determina el género, ambos conceptos tienen significados bien distintos.
1. Sistema sexo-género
Ø Sexo: es el conjunto de características físicas, biológicas y corporales con las que nacen los hombres y las mujeres, son naturales y esencialmente inmodificable.
Ø Género: es el conjunto de características psicológicas, sociales y culturales, socialmente asignadas a las personas. Estas características son históricas, se van transformando con y en el tiempo y, por tanto, son modificables.
Ø El conjunto de arreglos a partir de los cuales una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana es lo que fundamenta el sistema sexo-género.
2. Construcción social de género
Ø El género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales, es una construcción social que supone un conjunto de acuerdos tácitos o explícitos elaborados por una comunidad determinada en un momento histórico determinado y que incluye a los procesos de enseñanza-aprendizaje
Ø El género es una variable de base sobre la que actúan las otras dimensiones generadoras de diferencias (etnia, edad, nivel educativo, clase social, ingresos, condición rural o urbana, etc.) por lo que los frenos y transformaciones en el ámbito de género influyen en las otras y viceversa.
Ø Como elemento constitutivo de las relaciones sociales, el género se expresa en:
ü Símbolos culturales: visualizan las representaciones sociales de ambos sexos,
ü Conceptos normativos: polarizan y reprimen comportamientos y tareas,
ü Instituciones y políticas: reproducen y valorizan la asignación de roles y capacidades,
ü Identidad subjetiva: posiciona y determina el proyecto de vida de unos y otras.
3. Naturalización de los roles de género
Ø Los roles o papeles de género son comportamientos aprendidos en una sociedad, comunidad o grupo social determinado, que hacen que sus miembros perciban como masculinas o femeninas ciertas actividades, tareas y responsabilidades y las jerarquicen y valoricen de manera diferenciada.
Ø La constante asignación social de funciones y actividades a las mujeres y a los hombres naturaliza sus roles. Esta naturalización de los atributos de género es lo que lleva a sostener que existe una relación determinante entre el sexo de una persona y su capacidad para realizar una tarea
Ø Considerar como "naturales" los roles y las capacidades es creer que son inmutables. Reconocer y descubrir que estas características, supuestamente fijas e inamovibles, son asignaciones culturales, es lo que permite transformarlas.
Ø Desnaturalizar la percepción que se tiene del ser varón o mujer y reconocer que sus roles y capacidades han sido socialmente adjudicados permite pensar de otro modo los lugares que ambos pueden ocupar en la sociedad.
Rol del Género
Es un conjunto de conductas, actitudes y valores que la sociedad establece como apropiadas o inapropiadas para cada género y que transmite la enseñada al individuo en función de su género, y espera que adopte y haga propias. También se conoce como rol sexual o papel sexual.
Los roles de género constituyen la expresión de las conductas y actitudes que han sido modelada por los agentes sociales, y tienen implicaciones en la forma en que se determinan en el individuo tanto su posición social, la forma como se relaciona con los demás como su personalidad y su conducta.
Los individuos no asimilan pasivamente los roles tradicionales, si no que los interpretan, modifican y les imprimen su estilo personal al manifestarlos; por eso existen diferencias en el grado en que los aceptan y expresan.
1. ¿Cómo se aprender el rol de género?
Los roles de género se aprenden desde que estas chiquita, viendo a las demás personas de tu mismo sexo, tus papas igual te ayudan a aprender tu rol de género cuando te compran alguna ropa de color rosa si eres niña y azul si eres niño, al igual que cuando te compran juguetes u otras cosas, también aprendes tu rol de género por los modelos sociales que hay, como artistas, modelos, etc.
a) Andrógino
La palabra andrógino significa “hombre-mujer”. Andrógino es un término que se utiliza para describir la flexibilidad del rol de cada género. Los individuos andróginos son aquellos que han progresado mas allá de los roles sexuales tradicionales y, en la búsqueda de un estilo de vida de bienestar, han integrado aspectos de feminidad y masculinidad dentro de su auto concepto. Estos individuos tienen la opción de expresar cualquier comportamiento apropiado en una situación, en vez de limitar sus reacciones a los roles tradicionales de cada género.
Los individuos andróginos son capaces de seleccionar, de una matriz de comportamiento de feminidad y masculinidad, basados no en las normas de rol sexual sino en lo que más les satisfaga y acomode a la persona de acuerdo a la situación.
Una perspectiva andrógina al vivir, amar y aprender llega a fomentar un sentido individual del bienestar y a realizar la efectividad humana.
2. Desarrollo del Rol de Genero
Antes incluso del nacimiento los padres ya adoptan actitudes distintas sobre el sexo del niño. A menudo los padres especulan sobre el sexo de su futuro hijo y llegan a elaborar planes minuciosos y acariciar ambiciosos objetivos concernientes a la vida de la criatura.
En el momento del nacimiento, el anuncio del sexo del bebé desencadena una sucesión de pequeños eventos todos los cuales presuponen una diferenciación entre hombres y mujeres –por ejemplo, ropa azul para el niño y rosa para la niña-. Los amigos, parientes y padres hablan del aspecto del recién nacido proliferando en estas conversaciones los estereotipos.
En los primeros meses de la lactancia los niños tienen más contacto físico con la madre que las niñas, en tanto que éstas son objeto de más contemplaciones, mimos y contactos verbales. Los padres también responden de distinta manera, según el sexo del hijo (reaccionan con mas presteza ante los lloros de la niña).
Hasta los 3 años no se desarrolla una identidad sexual básica, es decir, la íntima convicción de pertenecer a uno u otro género. A partir de esta edad, los niños empiezan a mostrar discernimiento de los roles sexuales en el ámbito familiar y en el mundo que les rodea.
Lo que de verdad interesa al niño de esa edad es jugar. Para estudiar su socialización del rol de género debemos atender a los objetos que emplea para entretenerse. Los juguetes de los niños invitan a la acción mientras que los de las niñas incitan a un entretenimiento pasivo, a menudo relacionado con las funciones del hogar.
Para cuando los niños acuden a la escuela primaria, las ideas preconcebidas sobre los roles de género se aplican con cierta irregularidad. (Si hacen lo contrario de lo que de ellos se espera la niña merece el apelativo de “graciosa” o “chicarrona” y el niño se le tacha de afeminado).
Durante los años de colegio persiste la aplicación de criterios diferenciadores del sexo en determinados juegos. Los niños pasan gran parte de su tiempo en la escuela donde en muchas aulas se dan estereotipos que afectan al rol sexual de género:
¯ Los libros de historia proyectan una imagen de un mundo dominado por hombres.
¯ A las niñas se les asignan tareas distintas de las que realizan los chicos.
Pero, además, están expuestos a evidentes estereotipos sobre roles de género cuando ven la televisión. Los libros ilustrados y la televisión son elementos importantes en el aprendizaje de los papeles de género.
La adopción de los roles adecuados a cada sexo es más importante aún durante la adolescencia que en edades más tempranas. Los adolescentes varones deben atenerse a tres normas básicas en lo que atañe a los roles de género:
¯ Sobresalir en los deportes.
¯ Mostrarse interesados por las muchachas y el sexo.
¯ No mostrar rasgos ni gustos femeninos.
Al iniciarse la adolescencia, se evidencia la expectativa de que los varones deben conseguir “logros”, y las mujeres casarse y educar a los hijos.
Muchas mujeres se ven impulsadas a convencerse de que un rendimiento excesivo menoscaba su femineidad y popularidad. Mientras que, los varones están condicionados por el imperativo de equiparar su masculinidad a su eficiencia y experiencia sexuales.
A pesar de las diferencias en la educación y del cambio de mentalidad que se está produciendo, los estereotipos sobre los roles de género en el ámbito de nuestra cultura suelen manifestarse en toda su realidad cuando el individuo alcanza la edad adulta.
Las expectativas en cuanto al rol de género en la edad adulta afectan al matrimonio, el trabajo, la política y el ocio. Para los hombres, aún cuando la experiencia heterosexual y el atractivo físico continúan constituyendo pruebas relevantes de masculinidad, en las clases medias y altas cada vez tiene más importancia el éxito profesional, que se mide por la categoría del trabajo desempeñado y por las rentas obtenidas. En cuanto a la mujer, el matrimonio y la maternidad siguen constituyendo el foco primordial de nuestras expectativas culturales, si bien en la actualidad este estereotipo empieza a cambiar de forma significativa.
3. Los cambios que ha habido en los roles de género en tres generaciones:
En las últimas generaciones ha habido muchos cambios en los roles de géneros... en la época de nuestros abuelitos los roles de género eran mucho más marcados que ahora, antes todos tenían que ser femenina si eres mujer y masculino si eres hombre., y la sociedad rechazaba cualquier cambio de rol de género, y casi no había gente andrógina... en la época de nuestros papas ya no era tan estricta, pero aun así era muy importante que todos tengan su rol de género bien definido.
En nuestra época ya es más libre, ahora tu puedes creer y hacer lo que tú quieras sin importar que eres, hombre o mujer... aunque a veces la gente lo vea un poco mal ya no es tan fuerte como en otras épocas y ahora hay mucha más gente andrógina que en la época de nuestros abuelos ya que hay más libertad en la expresión y hechos que realices.
ORIENTACIONES SEXUALES:
La orientación sexual o inclinación sexual se refiere al objeto de los deseos eróticos y/o amorosos de un sujeto, como una manifestación más en el conjunto de su sexualidad. Forma parte de los conceptos construidos por escuelas derivadas del psicoanálisis.[ ]Preferencia sexual es un término similar, pero hace hincapié en la fluidez del deseo sexual y lo utilizan mayoritariamente quienes opinan que no puede hablarse de una orientación sexual fija o definida desde una edad temprana.
La orientación sexual se clasifica casi siempre en función del sexo de la o de las personas deseadas en relación con el del sujeto:
a) Heterosexual
La persona heterosexual, es aquella cuya identidad sexual se caracteriza por una orientación sexual y atracción sexual hacia un individuo del sexo opuesto.
También puede definirse como el deseo amoroso o sexual hacia personas del sexo opuesto, en contraste con la homosexualidad, y que suele distinguirse de la bisexualidad.
Además de referirse a una orientación sexual, el término heterosexualidad también se refiere al comportamiento sexual entre personas de sexo opuesto. Muchas especies animales (aquéllas que tienen sexo y fertilización interna), entre las que se encuentra la especie humana, se reproducen mediante relaciones heterosexuales.
b) Homosexual
La homosexualidad es la orientación sexual (excitación erógena y/o atracción romántica) hacia individuos del mismo sexo. La palabra puede designar tanto la orientación entre hombres como entre mujeres.
Ø El sustantivo gay se refiere a personas homosexuales de ambos sexos, aunque generalmente se usa hablando de un hombre homosexual. Habitualmente se usa el término gay para denominar al hombre homosexual que no reniega de su género biológico y que acepta los modismos culturales aceptados convencionalmente para tal género. Estos modismos varían de pueblo en pueblo por lo que ciertos modales y hábitos considerados femeninos o masculinos en un lugar no lo son en otro.
Ø La homosexualidad femenina se llama también lesbianismo o lesbianidad (calidad de lesbiana). El adjetivo correpondiente es lésbico. Este término hace referencia a la isla de Lesbos (actual Mitilene) en Grecia y a la poetisa Safo, por sus poemas apasionados (dedicados a sus amigas) y la vida rodeada de otras mujeres, lo cual le valió la reputación de homosexual.
De igual forma se debe ser cauto y preciso en el lenguaje, puesto que a menudo se confunde al homosexual con otras figuras o entidades que nada tienen que ver. Así no hay que confundirlo con los transformistas, travestis o travestistas, transexuales, transgéneros o drag queens/drag kings (término más moderno semejante al de transformista pero con connotaciones queer). Puesto que nada tienen que ver. Así, existen también transformistas, travestis, transgénero y transexuales gays, pero también heterosexuales
c) Bisexualidad
Bisexual, es aquella persona que siente atracción sexual por personas de ambos sexos, pudiendo mantener relaciones sexuales tanto con hombres como con mujeres.
La orientación sexual bisexual se sitúa en medio de dos polos opuestos: la homosexualidad y la heterosexualidad. Las personas bisexuales no se sienten atraídas obligatoriamente del mismo modo ni con la misma intensidad por hombres que por mujeres, de hecho algunas personas bisexuales dicen tener preferencia por uno u otro sexo.
Enfoques sobre la bisexualidad
Algunos consideran la bixesualidad como un trastorno de la identidad sexual, otros (el famoso psicoanalista Sigmund Freud incluido),sin embargo, defienden que todos los seres humanos son potencialmente bisexuales, pero que, al crecer, nos socializamos (la sociedad nos convence) para elegir como objeto de amor al sexo opuesto (heterosexualidad).
Tanto los estudios, como la lucha dentro del movimiento homosexual (gay y lesbianas), ha experimientado un avance que, por ejemplo, el campo de la bisexualidad todavía no ha experimentado.
La orientación sexual, sea su origen innato o adquirido, es atribuida a sensaciones y conceptos personales; el comportamiento sexual de una persona puede ser diferente a su orientación.
Así, por ejemplo, la abstinencia sexual no resulta siempre de una orientación sexual. Podemos practicar una sexualidad diferente a nuestra orientación si nos vemos obligados por las circunstancias.
Y no hay que olvidar que la orientación sexual es un sentimiento relacionado con las personas a las que deseamos, y por tanto diferente de la identidad sexual, que es un sentimiento relacionado con la percepción interna sobre nosotros mismos. Por ello, un homosexual o una lesbiana son diferentes de un transexual o transgénero.
1. ¿Las personas escogen su orientación sexual?
La mayoría de los profesionales de la salud, incluidas las organizaciones como la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y la Asociación Psicológica Estadounidense (American Psychological Association), opinan que la orientación sexual abarca una compleja combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales. Los genes de una persona y los factores hormonales innatos también podrían desempeñar una función. Estos profesionales de la salud creen que, en la mayoría de los casos, la orientación sexual, sea cual sea el motivo de su origen, no puede simplemente elegirse.
Pero no todos están de acuerdo. Algunos opinan que los individuos pueden escoger hacia quién se sienten atraídos y que las personas homosexuales han elegido sentirse atraídos por personas del mismo sexo. En algunos casos, la orientación sexual de una persona, independientemente de cuál sea, podría verse influida por las experiencias de vida.Sin embargo, existen muchísimas opiniones y estereotipos sobre la orientación sexual, algunos de los cuales podrían ser dañinos para personas de cualquier orientación. Por ejemplo, tener una apariencia o intereses más “femeninos” no significa que un joven sea gay. Y tener una apariencia más “masculina” no significa que una joven sea lesbiana. Al igual que con otros aspectos de la vida, si se hacen suposiciones basadas únicamente en el aspecto se pueden sacar conclusiones equivocadas.
2. ¿Cómo es la vida de los adolescentes homosexuales?
A muchos gays y lesbianas puede parecerles que se espera que todos sean heterosexuales. Por tal motivo, algunos adolescentes gays o lesbianas pueden sentirse diferentes a sus amigos cuando los heterosexuales que los rodean comienzan a hablar sobre sentimientos románticos, citas y sexo. Estos adolescentes pueden sentir que deben fingir sentimientos que no experimentan para encajar e incluso que es necesario negar quiénes son o que deben ocultar una parte importante de ellos.
Estos sentimientos, junto con el miedo a los prejuicios, pueden hacer que personas que no son heterosexuales mantengan su orientación sexual en secreto, incluso ante amigos y familiares que podrían brindarles su apoyo.
Algunos adolescentes gays o lesbianas les confían su orientación sexual a unos pocos amigos y familiares que les brindan su aceptación y apoyo. A esto se lo suele llamar “declararse”.
Muchos adolescentes lesbianas, gays o bisexuales que se declaran como tales ante sus amigos y familiares reciben total aceptación por parte de éstos y de sus comunidades. Se sienten cómodos ante la atracción hacia personas del mismo sexo y no experimentan ansiedad al respecto.
Pero no todos tienen los mismos sentimientos o buenos sistemas de apoyo. Las personas que sienten que deben ocultar quiénes son o que temen el rechazo, la discriminación o la violencia pueden sufrir un mayor riesgo de problemas emocionales, como la ansiedad y la depresión.
Algunos adolescentes gays que no cuentan con sistemas de apoyo pueden correr un mayor riesgo que los adolescentes heterosexuales de abandonar la escuela, vivir en la calle, consumir alcohol o drogas y, en algunos casos, intentar infligirse daños corporales.
Se cree que estas dificultades son más frecuentes no por el hecho de ser homosexuales, sino porque los gays y las lesbianas tienen más probabilidades de sufrir incomprensión, aislamiento social o maltratos debido a su orientación sexual.
Obviamente, esto no les sucede a todos los adolescentes homosexuales. Muchos adolescentes gays y lesbianas y sus familias no tienen más dificultades que otras personas durante la adolescencia.
Toda persona debe poder disfrutar de todos los derechos humanos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Y sin embargo, millones de personas de todo el mundo se enfrentan a la ejecución, el encarcelamiento, la tortura, la violencia y la discriminación por su orientación sexual o identidad de género. La variedad de abusos es ilimitada:
Ø Mujeres violadas para “curarlas” de su lesbianismo, a veces a instancias de sus progenitores;
Ø Personas procesadas porque sus relaciones privadas mantenidas de mutuo acuerdo se consideran un peligro social;
Ø Pérdida de la custodia de los hijos e hijas;
Ø Palizas de la policía;
Ø Agresiones y a veces homicidios en la calle (“crímenes de odio”);
Ø Insultos frecuentes;
Ø Acoso escolar;
Ø Denegación de empleo, domicilio o servicios de salud;
Ø Denegación de asilo a personas que han conseguido escapar de abusos;
Ø Violación y otras torturas bajo custodia;
Ø Amenaza por hacer campaña en favor de sus derechos humanos;
Ø Incitación al suicidio;
Ø Ejecución estatal.
Los abusos contra los derechos humanos basados en la orientación sexual o en la identidad de género incluyen la violación de los derechos del menor, la imposición de tortura y trato cruel, inhumano y degradante, la detención arbitraria por motivos de identidad o creencia, y la restricción de la libertad de asociación y de los derechos básicos al debido proceso.
Se trata de violaciones que durante decenios han conformado el núcleo del programa de trabajo del derecho internacional de los derechos humanos y de los mecanismos de las Naciones Unidas en la esfera de los derechos humanos.
3. La importancia de hablar
Sin importar cuál sea la orientación sexual de una persona, aprender sobre la sexualidad y las relaciones puede ser difícil. Puede ser de ayuda hablar con alguien sobre los sentimientos confusos inherentes al crecimiento; quizás con uno de tus padres u otro familiar, un amigo cercano, un hermano o un consejero escolar. No siempre es fácil encontrar con quién hablar, pero muchas personas descubren que confiar en alguien que sienten cercano y confiable, aunque no estén seguros de su reacción, resulta una experiencia positiva.
En muchas comunidades, los recursos como los grupos de jóvenes integrados por adolescentes con problemas similares pueden ofrecer oportunidades para hablar con otras personas que comprendan. Los psicólogos, psiquiatras, médicos de familia y consejeros capacitados pueden ayudar a los adolescentes a sobrellevar (en forma confidencial y privada) los sentimientos complicados propios del desarrollo de su sexualidad. Estos expertos también pueden ayudar a los adolescentes a sobrellevar las presiones de sus pares, el acoso y las intimidaciones que podrían enfrentar.
Sin importar si son gays, heterosexuales, bisexuales o si no están seguros, casi todos los adolescentes tienen dudas sobre la maduración física y la salud sexual (por ejemplo, cómo evitar las enfermedades de transmisión sexual). Es importante encontrar un médico o profesional de la salud —alguien que pueda ofrecer consejos médicos confiables— para conversar sobre estos temas.
Si bien el comportamiento y los sentimientos sexuales son una parte importante del desarrollo humano, todavía quedan muchas preguntas sin responder sobre la sexualidad humana. Los investigadores se encuentran constantemente con nueva información y, sin lugar a dudas, sabremos más sobre la orientación sexual en el futuro.
Construcción social histórica y cultural de los seres humanos en función de su sexo desde su nacimiento. Es flexible y varía con los factores culturales, sociales, políticos y económicos.
Frecuentemente se confunde sexo y género cuando si bien el sexo determina el género, ambos conceptos tienen significados bien distintos.
1. Sistema sexo-género
Ø Sexo: es el conjunto de características físicas, biológicas y corporales con las que nacen los hombres y las mujeres, son naturales y esencialmente inmodificable.
Ø Género: es el conjunto de características psicológicas, sociales y culturales, socialmente asignadas a las personas. Estas características son históricas, se van transformando con y en el tiempo y, por tanto, son modificables.
Ø El conjunto de arreglos a partir de los cuales una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana es lo que fundamenta el sistema sexo-género.
2. Construcción social de género
Ø El género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales, es una construcción social que supone un conjunto de acuerdos tácitos o explícitos elaborados por una comunidad determinada en un momento histórico determinado y que incluye a los procesos de enseñanza-aprendizaje
Ø El género es una variable de base sobre la que actúan las otras dimensiones generadoras de diferencias (etnia, edad, nivel educativo, clase social, ingresos, condición rural o urbana, etc.) por lo que los frenos y transformaciones en el ámbito de género influyen en las otras y viceversa.
Ø Como elemento constitutivo de las relaciones sociales, el género se expresa en:
ü Símbolos culturales: visualizan las representaciones sociales de ambos sexos,
ü Conceptos normativos: polarizan y reprimen comportamientos y tareas,
ü Instituciones y políticas: reproducen y valorizan la asignación de roles y capacidades,
ü Identidad subjetiva: posiciona y determina el proyecto de vida de unos y otras.
3. Naturalización de los roles de género
Ø Los roles o papeles de género son comportamientos aprendidos en una sociedad, comunidad o grupo social determinado, que hacen que sus miembros perciban como masculinas o femeninas ciertas actividades, tareas y responsabilidades y las jerarquicen y valoricen de manera diferenciada.
Ø La constante asignación social de funciones y actividades a las mujeres y a los hombres naturaliza sus roles. Esta naturalización de los atributos de género es lo que lleva a sostener que existe una relación determinante entre el sexo de una persona y su capacidad para realizar una tarea
Ø Considerar como "naturales" los roles y las capacidades es creer que son inmutables. Reconocer y descubrir que estas características, supuestamente fijas e inamovibles, son asignaciones culturales, es lo que permite transformarlas.
Ø Desnaturalizar la percepción que se tiene del ser varón o mujer y reconocer que sus roles y capacidades han sido socialmente adjudicados permite pensar de otro modo los lugares que ambos pueden ocupar en la sociedad.
Rol del Género
Es un conjunto de conductas, actitudes y valores que la sociedad establece como apropiadas o inapropiadas para cada género y que transmite la enseñada al individuo en función de su género, y espera que adopte y haga propias. También se conoce como rol sexual o papel sexual.
Los roles de género constituyen la expresión de las conductas y actitudes que han sido modelada por los agentes sociales, y tienen implicaciones en la forma en que se determinan en el individuo tanto su posición social, la forma como se relaciona con los demás como su personalidad y su conducta.
Los individuos no asimilan pasivamente los roles tradicionales, si no que los interpretan, modifican y les imprimen su estilo personal al manifestarlos; por eso existen diferencias en el grado en que los aceptan y expresan.
1. ¿Cómo se aprender el rol de género?
Los roles de género se aprenden desde que estas chiquita, viendo a las demás personas de tu mismo sexo, tus papas igual te ayudan a aprender tu rol de género cuando te compran alguna ropa de color rosa si eres niña y azul si eres niño, al igual que cuando te compran juguetes u otras cosas, también aprendes tu rol de género por los modelos sociales que hay, como artistas, modelos, etc.
a) Andrógino
La palabra andrógino significa “hombre-mujer”. Andrógino es un término que se utiliza para describir la flexibilidad del rol de cada género. Los individuos andróginos son aquellos que han progresado mas allá de los roles sexuales tradicionales y, en la búsqueda de un estilo de vida de bienestar, han integrado aspectos de feminidad y masculinidad dentro de su auto concepto. Estos individuos tienen la opción de expresar cualquier comportamiento apropiado en una situación, en vez de limitar sus reacciones a los roles tradicionales de cada género.
Los individuos andróginos son capaces de seleccionar, de una matriz de comportamiento de feminidad y masculinidad, basados no en las normas de rol sexual sino en lo que más les satisfaga y acomode a la persona de acuerdo a la situación.
Una perspectiva andrógina al vivir, amar y aprender llega a fomentar un sentido individual del bienestar y a realizar la efectividad humana.
2. Desarrollo del Rol de Genero
Antes incluso del nacimiento los padres ya adoptan actitudes distintas sobre el sexo del niño. A menudo los padres especulan sobre el sexo de su futuro hijo y llegan a elaborar planes minuciosos y acariciar ambiciosos objetivos concernientes a la vida de la criatura.
En el momento del nacimiento, el anuncio del sexo del bebé desencadena una sucesión de pequeños eventos todos los cuales presuponen una diferenciación entre hombres y mujeres –por ejemplo, ropa azul para el niño y rosa para la niña-. Los amigos, parientes y padres hablan del aspecto del recién nacido proliferando en estas conversaciones los estereotipos.
En los primeros meses de la lactancia los niños tienen más contacto físico con la madre que las niñas, en tanto que éstas son objeto de más contemplaciones, mimos y contactos verbales. Los padres también responden de distinta manera, según el sexo del hijo (reaccionan con mas presteza ante los lloros de la niña).
Hasta los 3 años no se desarrolla una identidad sexual básica, es decir, la íntima convicción de pertenecer a uno u otro género. A partir de esta edad, los niños empiezan a mostrar discernimiento de los roles sexuales en el ámbito familiar y en el mundo que les rodea.
Lo que de verdad interesa al niño de esa edad es jugar. Para estudiar su socialización del rol de género debemos atender a los objetos que emplea para entretenerse. Los juguetes de los niños invitan a la acción mientras que los de las niñas incitan a un entretenimiento pasivo, a menudo relacionado con las funciones del hogar.
Para cuando los niños acuden a la escuela primaria, las ideas preconcebidas sobre los roles de género se aplican con cierta irregularidad. (Si hacen lo contrario de lo que de ellos se espera la niña merece el apelativo de “graciosa” o “chicarrona” y el niño se le tacha de afeminado).
Durante los años de colegio persiste la aplicación de criterios diferenciadores del sexo en determinados juegos. Los niños pasan gran parte de su tiempo en la escuela donde en muchas aulas se dan estereotipos que afectan al rol sexual de género:
¯ Los libros de historia proyectan una imagen de un mundo dominado por hombres.
¯ A las niñas se les asignan tareas distintas de las que realizan los chicos.
Pero, además, están expuestos a evidentes estereotipos sobre roles de género cuando ven la televisión. Los libros ilustrados y la televisión son elementos importantes en el aprendizaje de los papeles de género.
La adopción de los roles adecuados a cada sexo es más importante aún durante la adolescencia que en edades más tempranas. Los adolescentes varones deben atenerse a tres normas básicas en lo que atañe a los roles de género:
¯ Sobresalir en los deportes.
¯ Mostrarse interesados por las muchachas y el sexo.
¯ No mostrar rasgos ni gustos femeninos.
Al iniciarse la adolescencia, se evidencia la expectativa de que los varones deben conseguir “logros”, y las mujeres casarse y educar a los hijos.
Muchas mujeres se ven impulsadas a convencerse de que un rendimiento excesivo menoscaba su femineidad y popularidad. Mientras que, los varones están condicionados por el imperativo de equiparar su masculinidad a su eficiencia y experiencia sexuales.
A pesar de las diferencias en la educación y del cambio de mentalidad que se está produciendo, los estereotipos sobre los roles de género en el ámbito de nuestra cultura suelen manifestarse en toda su realidad cuando el individuo alcanza la edad adulta.
Las expectativas en cuanto al rol de género en la edad adulta afectan al matrimonio, el trabajo, la política y el ocio. Para los hombres, aún cuando la experiencia heterosexual y el atractivo físico continúan constituyendo pruebas relevantes de masculinidad, en las clases medias y altas cada vez tiene más importancia el éxito profesional, que se mide por la categoría del trabajo desempeñado y por las rentas obtenidas. En cuanto a la mujer, el matrimonio y la maternidad siguen constituyendo el foco primordial de nuestras expectativas culturales, si bien en la actualidad este estereotipo empieza a cambiar de forma significativa.
3. Los cambios que ha habido en los roles de género en tres generaciones:
En las últimas generaciones ha habido muchos cambios en los roles de géneros... en la época de nuestros abuelitos los roles de género eran mucho más marcados que ahora, antes todos tenían que ser femenina si eres mujer y masculino si eres hombre., y la sociedad rechazaba cualquier cambio de rol de género, y casi no había gente andrógina... en la época de nuestros papas ya no era tan estricta, pero aun así era muy importante que todos tengan su rol de género bien definido.
En nuestra época ya es más libre, ahora tu puedes creer y hacer lo que tú quieras sin importar que eres, hombre o mujer... aunque a veces la gente lo vea un poco mal ya no es tan fuerte como en otras épocas y ahora hay mucha más gente andrógina que en la época de nuestros abuelos ya que hay más libertad en la expresión y hechos que realices.
ORIENTACIONES SEXUALES:
La orientación sexual o inclinación sexual se refiere al objeto de los deseos eróticos y/o amorosos de un sujeto, como una manifestación más en el conjunto de su sexualidad. Forma parte de los conceptos construidos por escuelas derivadas del psicoanálisis.[ ]Preferencia sexual es un término similar, pero hace hincapié en la fluidez del deseo sexual y lo utilizan mayoritariamente quienes opinan que no puede hablarse de una orientación sexual fija o definida desde una edad temprana.
La orientación sexual se clasifica casi siempre en función del sexo de la o de las personas deseadas en relación con el del sujeto:
a) Heterosexual
La persona heterosexual, es aquella cuya identidad sexual se caracteriza por una orientación sexual y atracción sexual hacia un individuo del sexo opuesto.
También puede definirse como el deseo amoroso o sexual hacia personas del sexo opuesto, en contraste con la homosexualidad, y que suele distinguirse de la bisexualidad.
Además de referirse a una orientación sexual, el término heterosexualidad también se refiere al comportamiento sexual entre personas de sexo opuesto. Muchas especies animales (aquéllas que tienen sexo y fertilización interna), entre las que se encuentra la especie humana, se reproducen mediante relaciones heterosexuales.
b) Homosexual
La homosexualidad es la orientación sexual (excitación erógena y/o atracción romántica) hacia individuos del mismo sexo. La palabra puede designar tanto la orientación entre hombres como entre mujeres.
Ø El sustantivo gay se refiere a personas homosexuales de ambos sexos, aunque generalmente se usa hablando de un hombre homosexual. Habitualmente se usa el término gay para denominar al hombre homosexual que no reniega de su género biológico y que acepta los modismos culturales aceptados convencionalmente para tal género. Estos modismos varían de pueblo en pueblo por lo que ciertos modales y hábitos considerados femeninos o masculinos en un lugar no lo son en otro.
Ø La homosexualidad femenina se llama también lesbianismo o lesbianidad (calidad de lesbiana). El adjetivo correpondiente es lésbico. Este término hace referencia a la isla de Lesbos (actual Mitilene) en Grecia y a la poetisa Safo, por sus poemas apasionados (dedicados a sus amigas) y la vida rodeada de otras mujeres, lo cual le valió la reputación de homosexual.
De igual forma se debe ser cauto y preciso en el lenguaje, puesto que a menudo se confunde al homosexual con otras figuras o entidades que nada tienen que ver. Así no hay que confundirlo con los transformistas, travestis o travestistas, transexuales, transgéneros o drag queens/drag kings (término más moderno semejante al de transformista pero con connotaciones queer). Puesto que nada tienen que ver. Así, existen también transformistas, travestis, transgénero y transexuales gays, pero también heterosexuales
c) Bisexualidad
Bisexual, es aquella persona que siente atracción sexual por personas de ambos sexos, pudiendo mantener relaciones sexuales tanto con hombres como con mujeres.
La orientación sexual bisexual se sitúa en medio de dos polos opuestos: la homosexualidad y la heterosexualidad. Las personas bisexuales no se sienten atraídas obligatoriamente del mismo modo ni con la misma intensidad por hombres que por mujeres, de hecho algunas personas bisexuales dicen tener preferencia por uno u otro sexo.
Enfoques sobre la bisexualidad
Algunos consideran la bixesualidad como un trastorno de la identidad sexual, otros (el famoso psicoanalista Sigmund Freud incluido),sin embargo, defienden que todos los seres humanos son potencialmente bisexuales, pero que, al crecer, nos socializamos (la sociedad nos convence) para elegir como objeto de amor al sexo opuesto (heterosexualidad).
Tanto los estudios, como la lucha dentro del movimiento homosexual (gay y lesbianas), ha experimientado un avance que, por ejemplo, el campo de la bisexualidad todavía no ha experimentado.
La orientación sexual, sea su origen innato o adquirido, es atribuida a sensaciones y conceptos personales; el comportamiento sexual de una persona puede ser diferente a su orientación.
Así, por ejemplo, la abstinencia sexual no resulta siempre de una orientación sexual. Podemos practicar una sexualidad diferente a nuestra orientación si nos vemos obligados por las circunstancias.
Y no hay que olvidar que la orientación sexual es un sentimiento relacionado con las personas a las que deseamos, y por tanto diferente de la identidad sexual, que es un sentimiento relacionado con la percepción interna sobre nosotros mismos. Por ello, un homosexual o una lesbiana son diferentes de un transexual o transgénero.
1. ¿Las personas escogen su orientación sexual?
La mayoría de los profesionales de la salud, incluidas las organizaciones como la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y la Asociación Psicológica Estadounidense (American Psychological Association), opinan que la orientación sexual abarca una compleja combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales. Los genes de una persona y los factores hormonales innatos también podrían desempeñar una función. Estos profesionales de la salud creen que, en la mayoría de los casos, la orientación sexual, sea cual sea el motivo de su origen, no puede simplemente elegirse.
Pero no todos están de acuerdo. Algunos opinan que los individuos pueden escoger hacia quién se sienten atraídos y que las personas homosexuales han elegido sentirse atraídos por personas del mismo sexo. En algunos casos, la orientación sexual de una persona, independientemente de cuál sea, podría verse influida por las experiencias de vida.Sin embargo, existen muchísimas opiniones y estereotipos sobre la orientación sexual, algunos de los cuales podrían ser dañinos para personas de cualquier orientación. Por ejemplo, tener una apariencia o intereses más “femeninos” no significa que un joven sea gay. Y tener una apariencia más “masculina” no significa que una joven sea lesbiana. Al igual que con otros aspectos de la vida, si se hacen suposiciones basadas únicamente en el aspecto se pueden sacar conclusiones equivocadas.
2. ¿Cómo es la vida de los adolescentes homosexuales?
A muchos gays y lesbianas puede parecerles que se espera que todos sean heterosexuales. Por tal motivo, algunos adolescentes gays o lesbianas pueden sentirse diferentes a sus amigos cuando los heterosexuales que los rodean comienzan a hablar sobre sentimientos románticos, citas y sexo. Estos adolescentes pueden sentir que deben fingir sentimientos que no experimentan para encajar e incluso que es necesario negar quiénes son o que deben ocultar una parte importante de ellos.
Estos sentimientos, junto con el miedo a los prejuicios, pueden hacer que personas que no son heterosexuales mantengan su orientación sexual en secreto, incluso ante amigos y familiares que podrían brindarles su apoyo.
Algunos adolescentes gays o lesbianas les confían su orientación sexual a unos pocos amigos y familiares que les brindan su aceptación y apoyo. A esto se lo suele llamar “declararse”.
Muchos adolescentes lesbianas, gays o bisexuales que se declaran como tales ante sus amigos y familiares reciben total aceptación por parte de éstos y de sus comunidades. Se sienten cómodos ante la atracción hacia personas del mismo sexo y no experimentan ansiedad al respecto.
Pero no todos tienen los mismos sentimientos o buenos sistemas de apoyo. Las personas que sienten que deben ocultar quiénes son o que temen el rechazo, la discriminación o la violencia pueden sufrir un mayor riesgo de problemas emocionales, como la ansiedad y la depresión.
Algunos adolescentes gays que no cuentan con sistemas de apoyo pueden correr un mayor riesgo que los adolescentes heterosexuales de abandonar la escuela, vivir en la calle, consumir alcohol o drogas y, en algunos casos, intentar infligirse daños corporales.
Se cree que estas dificultades son más frecuentes no por el hecho de ser homosexuales, sino porque los gays y las lesbianas tienen más probabilidades de sufrir incomprensión, aislamiento social o maltratos debido a su orientación sexual.
Obviamente, esto no les sucede a todos los adolescentes homosexuales. Muchos adolescentes gays y lesbianas y sus familias no tienen más dificultades que otras personas durante la adolescencia.
Toda persona debe poder disfrutar de todos los derechos humanos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Y sin embargo, millones de personas de todo el mundo se enfrentan a la ejecución, el encarcelamiento, la tortura, la violencia y la discriminación por su orientación sexual o identidad de género. La variedad de abusos es ilimitada:
Ø Mujeres violadas para “curarlas” de su lesbianismo, a veces a instancias de sus progenitores;
Ø Personas procesadas porque sus relaciones privadas mantenidas de mutuo acuerdo se consideran un peligro social;
Ø Pérdida de la custodia de los hijos e hijas;
Ø Palizas de la policía;
Ø Agresiones y a veces homicidios en la calle (“crímenes de odio”);
Ø Insultos frecuentes;
Ø Acoso escolar;
Ø Denegación de empleo, domicilio o servicios de salud;
Ø Denegación de asilo a personas que han conseguido escapar de abusos;
Ø Violación y otras torturas bajo custodia;
Ø Amenaza por hacer campaña en favor de sus derechos humanos;
Ø Incitación al suicidio;
Ø Ejecución estatal.
Los abusos contra los derechos humanos basados en la orientación sexual o en la identidad de género incluyen la violación de los derechos del menor, la imposición de tortura y trato cruel, inhumano y degradante, la detención arbitraria por motivos de identidad o creencia, y la restricción de la libertad de asociación y de los derechos básicos al debido proceso.
Se trata de violaciones que durante decenios han conformado el núcleo del programa de trabajo del derecho internacional de los derechos humanos y de los mecanismos de las Naciones Unidas en la esfera de los derechos humanos.
3. La importancia de hablar
Sin importar cuál sea la orientación sexual de una persona, aprender sobre la sexualidad y las relaciones puede ser difícil. Puede ser de ayuda hablar con alguien sobre los sentimientos confusos inherentes al crecimiento; quizás con uno de tus padres u otro familiar, un amigo cercano, un hermano o un consejero escolar. No siempre es fácil encontrar con quién hablar, pero muchas personas descubren que confiar en alguien que sienten cercano y confiable, aunque no estén seguros de su reacción, resulta una experiencia positiva.
En muchas comunidades, los recursos como los grupos de jóvenes integrados por adolescentes con problemas similares pueden ofrecer oportunidades para hablar con otras personas que comprendan. Los psicólogos, psiquiatras, médicos de familia y consejeros capacitados pueden ayudar a los adolescentes a sobrellevar (en forma confidencial y privada) los sentimientos complicados propios del desarrollo de su sexualidad. Estos expertos también pueden ayudar a los adolescentes a sobrellevar las presiones de sus pares, el acoso y las intimidaciones que podrían enfrentar.
Sin importar si son gays, heterosexuales, bisexuales o si no están seguros, casi todos los adolescentes tienen dudas sobre la maduración física y la salud sexual (por ejemplo, cómo evitar las enfermedades de transmisión sexual). Es importante encontrar un médico o profesional de la salud —alguien que pueda ofrecer consejos médicos confiables— para conversar sobre estos temas.
Si bien el comportamiento y los sentimientos sexuales son una parte importante del desarrollo humano, todavía quedan muchas preguntas sin responder sobre la sexualidad humana. Los investigadores se encuentran constantemente con nueva información y, sin lugar a dudas, sabremos más sobre la orientación sexual en el futuro.
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